Transformamos su antigua cubierta en un escudo moderno, resistente y eficiente para su hogar.
Con el paso de las décadas, incluso los tejados mejor construidos comienzan a perder sus propiedades. El desgaste de los materiales, los movimientos estructurales y la exposición constante al clima de la Ribera pueden comprometer la seguridad de su vivienda. En Tejados y Goteras Tudela, somos especialistas en devolverle a su tejado la solidez y el aislamiento del primer día, utilizando tecnología del siglo XXI con la maestría de nuestros 20 años de oficio.
Mucho más que cambiar tejas: una mejora en su calidad de vida
Rehabilitar un tejado no es solo una cuestión estética o de evitar goteras; es una oportunidad para mejorar drásticamente el confort de su hogar. Una cubierta bien rehabilitada actúa como una barrera térmica, manteniendo el calor en invierno y el frescor en verano, lo que se traduce en un ahorro inmediato en sus facturas de energía.
Experiencia en Arquitectura Local: Conocemos a fondo las particularidades de los tejados de Tudela y los pueblos de la Ribera, desde las vigas de madera de las casas tradicionales hasta las estructuras metálicas más modernas.
Sistemas de Vanguardia: Somos expertos en la instalación de sistemas como Onduline Bajo Teja (doble impermeabilización) y Panel Sándwich, que ofrecen ligereza, aislamiento térmico superior y una durabilidad extrema.
Gestión Integral: Nos encargamos de todo el proceso. Evaluamos el estado de la estructura, planificamos la obra para minimizar las molestias y ejecutamos el proyecto con la máxima limpieza y rapidez.
Ya sea que necesite renovar una vivienda unifamiliar, un edificio de comunidad o una nave industrial, en Tejados y Goteras Tudela le ofrecemos una solución técnica que revalorizará su propiedad y le dará la tranquilidad de saber que tiene un tejado para los próximos 30 años.
A veces, una reparación puntual no es suficiente. Si su cubierta presenta alguno de los siguientes síntomas, es probable que los materiales hayan llegado al final de su vida útil y sea necesario plantear una rehabilitación para evitar daños mayores y más costosos:
Humedades y Goteras Recurrentes: Si cada vez que llueve aparecen filtraciones en puntos distintos o si las reparaciones previas han dejado de funcionar, es señal de que la capa de impermeabilización está agotada y el agua se filtra de forma generalizada.
Tejas Porosas, Rotas o Desplazadas: Con el tiempo, la teja pierde su capacidad de repeler el agua y se vuelve porosa. Si observa que las tejas se desmenuzan, están cubiertas de musgo persistente o se deslizan con frecuencia, la protección exterior ha fallado.
Pérdida de Confort y Facturas Altas de Energía: ¿Siente que su casa está siempre fría en invierno o es un horno en verano? Un tejado antiguo sin el aislamiento adecuado es el principal punto de fuga del calor. Rehabilitar es la mejor forma de ahorrar hasta un 30% en calefacción y aire acondicionado.
Deformaciones en la Estructura (Vanos o "Seno"): Si al observar su tejado desde la calle nota curvaturas, hundimientos o que la línea del caballete no está recta, la estructura interna podría estar dañada por antiguas humedades o sobrecarga. Es crítico actuar antes de que la seguridad se vea comprometida.
Presencia de Escombros o Polvo en la Buhardilla: Si al subir al bajo cubierta encuentra restos de mortero deshecho, arena o fragmentos de teja, significa que los materiales de agarre se han desintegrado por la edad y el clima de la Ribera.