Todo comenzó hace 20 años con una furgoneta, las herramientas adecuadas y una misión clara: solucionar de forma definitiva los problemas de cubiertas en Tudela. Lo que empezó como un pequeño proyecto familiar especializado en reparaciones urgentes, ha crecido gracias a la confianza de nuestros vecinos. A lo largo de estas dos décadas, hemos visto evolucionar los materiales y las técnicas, pero nuestra esencia sigue siendo la misma: subir a cada tejado con la responsabilidad de saber que estamos protegiendo el patrimonio y la seguridad de una familia.
En Tejados y Goteras Tudela, no creemos en las soluciones genéricas ni en las subcontrataciones improvisadas. Nuestro equipo está formado por técnicos especialistas que comparten una misma visión del oficio. Son profesionales que no solo saben colocar una teja o soldar un canalón, sino que entienden la física de un tejado y saben diagnosticar por qué falla. La formación continua y la experiencia acumulada en miles de obras son nuestra mejor herramienta para garantizarle un trabajo impecable.
Nuestra trayectoria no se basa solo en lo que hacemos, sino en cómo lo hacemos. Estos son los pilares que nos han permitido cumplir 20 años en el sector:
Honestidad: Si un tejado tiene arreglo, no le venderemos uno nuevo. Le asesoramos con la verdad por delante.
Limpieza: Entendemos que su casa no es una zona de guerra. Trabajamos con orden y dejamos todo impecable al terminar.
Garantía: No damos palabras vacías; entregamos compromisos por escrito en cada una de nuestras intervenciones.
Puntualidad: Valoramos su tiempo tanto como el nuestro. Cumplimos los plazos acordados sin excusas.
No somos una franquicia ni una empresa lejana. Somos de aquí. Conocemos el Cierzo, sabemos cómo castiga el sol de la Ribera y cómo responden los materiales en el clima de Navarra y Aragón. Este conocimiento local nos permite ofrecer soluciones específicas que las empresas foráneas suelen pasar por alto. Trabajar en Tudela, Cascante, Murchante o Corella no es solo "ir a trabajar"; es cuidar las casas de nuestros vecinos, amigos y conocidos, y eso nos obliga a dar siempre lo mejor de nosotros mismos.